martes, 22 de agosto de 2017

Jean Giono, los árboles y la realidad.



Recientemente encontraba en internet un par de noticias que de alguna manera reconfortan y devuelven (si se ha perdido) la fe en el ser humano. Ubicadas en dos puntos distantes del globo terráqueo y con una gran similitud entre ellas, su contenido real tiene un asombroso parecido con un libro que hace tiempo descubrí y que desde entonces he releído en varias ocasiones. Hoy vengo a hablar de ese libro y dejo los enlaces a esas noticias al final de este texto.

Hace años,  cuando era bastante más joven,  una tarde de sábado en casa de mis padres descubría por casualidad ( o no) un cortometraje de dibujos animados que emitían en televisión y que me caló hondamente de manera muy positiva.
A pesar de que no eran los clásicos dibujos al uso, formato Disney, Hanna Barbera, Warner Bross o Walter Lantz y de que su estilo gráfico y una narración en off pudieran resultar "raros" en ese momento, la historia me enganchó desde el principio hasta el final y me pareció de una belleza inusual, con un contenido cargado de luz, verdad y fuerza;  una gran obra que, si no lo era ya, se convertiría en todo un clásico.

Aquel corto de animación canadiense de 1987 era una adaptación de 30 minutos del cuento de Jean Giono, publicado en 1953, "El hombre que plantaba árboles". Lo dirigía  Frédéric Back y luego supe que ese año ganó el Oscar al mejor cortometraje animado y varios premios más, así como que compitió por la Palma de Oro en el festival de Cannes. También que en 1994 fue elegido en el puesto 44 como uno de los 50 mejores dibujos animados de todos lo tiempos.

Pero lo cierto es que, además de su belleza, aquella película despertó en mí el interés por conocer el libro en el que se basaba y al autor de tan preciosa historia, de modo que el paso siguiente fue buscarlo en librerías hasta que lo encontré y pude conseguir mi ejemplar.
Años después he ido comprando más ejemplares y regalándolos en fechas señaladas a personas que sé que disfrutarían con ello.

Así pues, quiero sin más recomendar desde aquí la lectura de este extraordinario libro a quien no lo conozca. Sin duda hará las delicias de cualquier espíritu sensible y le dejará una carga de positividad a la que irá sumando nuevos mensajes y formas de ver con cada relectura.



Personalmente creo que, entre otras cosas, "El hombre que plantaba árboles" puede enseñar el significado de lo que es "hacer lo que hay que hacer", sin más, sin esperar nada, sólo haciéndolo lo mejor posible y dejando luego que sea lo que haya de ser, casi como una demostración gráfica (posiblemente no buscada por el autor) del Dharma oriental.
Y se me ocurre que si la mayoría de los chicos en edad de estudiar lo leyeran alguna vez, su formación ética y como personas quedarían marcadas con una huella que les ayudaría en el futuro a desarrollarse mejor como seres humanos.

En fin, léase el libro quien lo desee y déjese que el poso de tan bonita narración vaya asentándose en cada uno a su manera.

Hay multitud de ediciones, alguna como la que yo tengo con unos magníficos dibujos y todas generalmente con precios muy asequibles. Incluso buscando en la red se puede encontrar en pdf y en descarga libre.  Sea cual sea la vuestra, que la disfrutéis.

Enlace a la película de animación: Pulsa AQUÍ
Enlace a la noticia 1: Pulsa AQUÍ
Enlace a la noticia 2: Pulsa AQUÍ

Hasta la próxima.

lunes, 14 de agosto de 2017

Arte contemporáneo ¿QUÉ ES?



Y aquí viene la pregunta del millón ¿ESTO ES ARTE?.
Esa es sin duda una de las cuestiones que más a menudo surgen en los cursos de pintura que dirijo y estoy seguro que es una de las preguntas que más se hacen los aficionados que visitan exposiciones de "arte contemporáneo".

Voy por partes para contestar:
1. Enseño a dibujar y pintar desde hace más de treinta años a personas interesadas en desarrollar su creatividad. Parte de mi trabajo, así lo entiendo yo, consiste en ir abriendo los ojos de quien se deja enseñar, y en ello incluyo no centrarse exclusivamente en un estilo concreto sino ir aprendiendo a VER por sí mismo para que puedan interpretar después SU VISIÓN del mundo, la realidad, o cómo quiera llamarse a la percepción personal que cada una tiene de la VIDA, creando así su PROPIA manifestación artística y con el tiempo, si es capaz, su propio lenguaje (¿estilo?).

2. Para ello insisto en que es imprescindible saber manejar las herramientas con las que uno va a expresarse después; dibujo, color, composición, conocimientos de los materiales...etc, da igual si lo que quieres hacer finalmente es un grabado, una pintura al óleo, un mural, una buena fotografía o la planificación de un película, porque varían la manifestación artística y las herramientas que utilicemos para llevarla a cabo pero no la necesidad del conocimiento de éstas.
El ejemplo que pongo a menudo es que para hacer una buena novela no basta con tener una buena idea y algo que contar, hay que saber manejar el lenguaje, sintaxis, vocabulario, redacción, ortografía...etc, y saber ESCRIBIR, sea con una estilográfica, una olivetti antigua o un ordenador.

3. En el otro extremo de proceso de enseñanza, también trabajo para que quién aprende no se quede en un mero reproductor de técnicas, un buen copista, un virtuoso capaz tan sólo de mostrar su habilidad pero sin capacidad para crear algo POR SÍ MISMO.
Volviendo al ejemplo del párrafo anterior; la diferencia entre un buen amanuense o un gran novelista.

4. Y en este contexto es cuando surge la pregunta inicial; alguien que se está esforzando en aprender todo lo expuesto más arriba, que está luchando con sus limitaciones iniciales, sufriendo con sus errores, descartando dibujos, rehaciendo cuadros, etc, se encuentra mientras visita una exposición de "arte contemporáneo" con algo que se sale de todos los parámetros artísticos que maneja y que además parece haberse saltado el costoso proceso de aprendizaje en el que ese estudiante está inmerso desde hace un tiempo. Naturalmente surgen la pregunta y la duda: ¿ESTO ES ARTE? y  ¿Es necesario todo lo que estoy aprendiendo para hacer esto?.
Cuando llegamos a este punto paro por un rato la actividad del curso, "aparcamos" lápices y pinceles e intento arrojar un poco de luz sobre el asunto "separando el trigo de la paja":
4a. ¿Cual es tu pretensión? ¿expresarte artísticamente con la libertad que te da saber hacer lo que quieres hacer ? o por el contrario ¿recibir el aplauso de tu entorno sea como sea? ¿quieres pintar o quieres "ser artista"? ¿lo que has visto en esa exposición se parece a lo que te motivó en su día para empezar a aprender? porque si es así ya has encontrado tu camino, síguelo, pero sé honesto contigo mismo. Es decir: si pretendías hacer un bodegón con naranjas pero te pasaste de rojo y parecen tomates y, no obstante, tu entorno aplaude tu "bodegón con tomates" ¿en lo sucesivo ya no lo volverás a intentar con las naranjas? ¿Serás sólo un "gran pintor" de bodegones de tomates, aunque en el fondo sepas que es fruto de tu limitación con el color?
4b. El valor de una obra y su precio en el mercado son cosas distintas que a menudo no van parejas, de igual forma que todo lo que se expone no es necesariamente todo lo mejor que se podría exponer.
Dos ejemplos:
. El primero: un sello de correos con un defecto de fabricación que lo hace único pasa de costar cinco céntimos en un estanco a cifras astronómicas en el mercado filatélico, sólo porque los coleccionistas le dan ese valor añadido en su afán de tenerlo. Sigue siendo el mismo papelito impreso de unos pocos centímetros cuadrados pero su precio ha cambiado.
. El segundo: la obra del genial Van Gogh en su día no fue valorada en absoluto, hasta el punto de que solo vendió un cuadro poco antes de morir y varios dibujos a lo largo de su vida. Sus obras siguen siendo las mismas, siguen teniendo la misma plasticidad, color y fuerza que entonces pero hoy se pagan millones por ellas.
4c. Desde luego, una de las características esenciales del Arte es que explora nuevos caminos y añade nuevas formas de ver (y hacer) para quienes vienen detrás, sino no habríamos pasado de las pinturas rupestres, pero es así siempre que en esa exploración no se pierda la esencia misma de lo que es Arte.

5. Y llegamos al punto en que he de dar mi opinión personal:
TODO NO VALE EN ARTE, aunque se empeñen en decir que sí, es una falacia que se ha ido propagando en los últimos tiempos y que está confundiendo tanto a aficionados y "consumidores de arte" como a muchos artistas (aunque si es así es que realmente no lo son). Hay grandes obras tanto en el Barroco (por ejemplo) como en el siglo XX, pero sólo las buenas son Buenas, la única diferencia es que las de Barroco son más fáciles de reconocer. Es tarea de cada uno aprender a diferenciar, de igual manera que diferenciamos buen y mal cine o buena y mala música (tal vez ese sea el problema).
Un ejemplo extremo: independientemente de su precio en el mercado ¿tienen el mismo valor como obras de arte "Las Meninas" de Velázquez que, literalmente, "Lata con mierda de artista" de Piero Manzoni? No pierdo tiempo en autocontestarme lo que es una pregunta retórica por pura obviedad.

"Las Meninas". Diego Velázquez de Silva


"Mierda de artista" de Piero Manzoni. (¡...!)


Cómo sabeis, la finalidad de este blog no es desarrollar grandes tesis sobre los temas que toca, sino animar a que quienes lo visitan se acerquen un poco más a las manifestaciones artísticas de calidad, sea cual fuere el campo en que se desarrollen éstas; cine, cómic, ilustración, pintura...¿qué más da? de forma que su función es más la de mostrar caminos que ayuden al lector en su búsqueda y le permitan formar su propia opinión, que la de sentar cátedra sobre el asunto expuesto. Con esa intención dejo aquí unos enlaces sobre el tema que de seguro os serán muy útiles :

.Cuatro entrevistas MUY ESCLARECEDORAS a Avelina Lésper, crítica de arte mejicana que habla claro y con una lengua afilada como un cuchillo (no os las perdáis):
.Sobre Arte moderno (para El Espejo del Arte).
.El fraude del arte contemporáneo.
.El arte trasciende.
.El arte de cobrar millones por chatarra.

   


Si queréis tener una visión MÁS AMPLIA del arte moderno os remito directamente a una de las primeras entradas de este blog, de 1 de Noviembre de 2015, en el que dejaba estos enlaces a los maravillosos documentales de Robert Hughes:
."El impacto de lo nuevo". 

Robert Hughes


así como otro sobre:
 ."Historia universal del arte en video".



Que los disfrutéis y os puedan servir.
Hasta la próxima.



viernes, 7 de julio de 2017

¿Doblaje o cine en versión original subtitulada?

Hace unas semanas, durante la clase de la tarde, surgía entre dos participantes de mi curso de pintura una conversación a la que, pasados unos minutos, no pude resistir a la tentación de unirme.
Desde el primer momento dejé claro que sólo estaba dando mi opinión personal y no ejerciendo de maestro porque, aunque el tema es bastante común entre aficionados y amantes del cine, reconozco que mi postura sobre él no es la más habitual en foros cinéfilos; naturalmente se hablaba de si es mejor ver las películas dobladas o , como hacen en muchos países, en versión original subtitulada (V.O.S.).

Aunque en esta ocasión la charla girara alrededor de los beneficios de ver el cine en V.O.S. como forma de ir aprendiendo el idioma inglés desde la infancia -razones pedagógicas que más abajo comentaré (*)- en realidad el argumento más habitual entre quienes prefieren esta modalidad es que para disfrutar verdaderamente del buen cine hay que escuchar el sonido original, porque es la forma más pura de acercarse a la auténtica obra.

A estas alturas ya parece claro que personalmente prefiero un buen doblaje y vaya por delante que no pretendo sentar cátedra sobre nada sino hablar de mis preferencias y dar mis razones para ello:

Creo que no es necesario decir que en España siempre ha habido un magnífico elenco de dobladores y que, aunque recientemente se hayan cometido algunos errores de redoblaje de películas clásicas, a menudo por prisas para emitir en cadenas de tv, éstos son casos aislados y no empañan el trabajo de generaciones de profesionales. Véase como ejemplo el clásico Espartaco para deleitarse con las voces dobladas (en 1961) de cada uno de sus personajes.



Por supuesto, entiendo que alguien bilingüe con dominio del inglés disfrutará mucho más de la pureza de la película al verla (y oírla) tal como se hizo, pero siempre que sea una película en inglés, si no es el caso y se trata por ejemplo de obras de Kurosawa (japonés) Bergman (sueco) o Fellini (italiano) se verá obligado a aprender japonés, sueco e italiano, dejando de lado por el momento el cine francés entre otros.



Así que, reconociendo la versión original como la forma idónea cuando se entiende el idioma, si no dominamos la lengua en que se hizo es necesario elegir aquello que nos permita disfrutar más plenamente de la película y ahí es donde difiero:

1. Sobre las razones pedagógicas (*): creo que casi he contestado ya en el párrafo anterior; sólo es válido para películas en inglés cuando se pretende aprender inglés, pero con todos los inconvenientes que a continuación describo.

2. Parece olvidarse que el cine es ante todo visual (recuérdense sus inicios) de modo que tanto el director como todo su equipo buscan la forma de que aquello que aparece en pantalla esté bien compuesto en forma y color, que tenga profundidad, detalles, ambientación, atmósfera, vestuario, mobiliario, diseños especiales...y mil cosas más. Por otra parte, al narrar la historia los personajes han de ser creíbles, las actuaciones adecuadas, el lenguaje corporal correcto...etc.  Pues bien, gran parte de todo esto desaparece cuando nos dedicamos a seguir los diálogos mediante los subtítulos; es imposible leer textos y apreciar todo lo que está ocurriendo en la pantalla al mismo tiempo.
Un ejemplo: el clásico de cine negro americano, "El sueño eterno"  (Howard Hawks-1946, basado en la obra de Raymond Chandler). Los diálogos entre Bogart y Bacall son rápidos, vertiginosos, chispeantes y cargados de dobles sentidos. En varias de las escenas se juega con el equívoco de las palabras, haciendo que las caras y gestos de los personajes digan lo contrario de lo que se está hablando. La tensión sexual entre los personajes se percibe en cada mirada y es tan palpable en la película como lo era en la vida real entre los componentes de esta pareja con una de las complicidades y química más espectaculares en la historia de Hollywood.
Inténtese seguir todo esto a la vez que se leen los textos en una copia V.O.S. de esta película y se entenderá lo que digo, teniendo en cuenta además que la velocidad de los diálogos, réplicas y contrarréplicas es tal que obliga a simplificar los subtítulos para que puedan ser leidos, con lo que finalmente tampoco recibimos toda la información que se puso en la obra.





3. Una más: toda la composición de un plano, desde su encuadre, luz, etc...hasta la ubicación de los actores queda descolocada cuando se ve invadida con una o varias líneas de texto (blanco o amarillo) que inevitablemente taparán parte de la pantalla.



4. Por último. Mi opinión es que el que el proceso mental que se da para que una buena película te permita sumergirte en una historia, despertando en nosotros emociones y sentimientos, se rompe cuando nuestro cerebro ha de estar alerta para leer los diálogos de la narración y nuestra atención ha de centrarse en esas líneas de texto que aparecen en la parte inferior de la pantalla, de igual forma que se rompe la magia de la música en un concierto si hemos de estar atentos a cuándo el director ( o cualquier otro) hará tal o cual movimiento.



En definitiva, sabiendo que siempre se pierde algo al adaptar parte de una obra, creo que la cuestión es de qué forma perdemos menos, algo que aunque en artes como la música, pintura o escultura no es necesario plantearse, en otras como la literatura y el cómic hace ya tiempo que quedó resuelto; de lo contrario sólo habría lectores de Dickens en ingles, el Quijote no se conocería en Japón y para leer las aventuras de Tintín tendríamos que aprender francés.



Vuelvo al principio, aunque hablar de doblaje puede resultar "políticamente incorrecto" entre muchos forofos del cine (yo también lo soy), éstas son mis preferencias y respeto las de cada uno.

Que todos disfrutemos del cine, sea doblado o en V.O.S.

Hasta la próxima.



domingo, 2 de abril de 2017

100 años de TBO

Hace unas semanas se presentaba al público el libro 100 años de TBO, de Antoni Guiral (con la colaboración de Lluis Giralt). Como es sabido, ésta es la publicación decana dentro del mundo editorial de historietas en España, tan popular en su momento y con una trayectoria tan dilatada en el tiempo que, sin pretenderlo, acabó dando nombre a lo que durante años se catalogó como un subgénero literario y hoy día es considerado como el noveno arte; de tal forma que lo que en Estados Unidos dio en llamarse "Comic" y en Francia "bande dessinée", aquí fue conocido popularmente como "tebeo" (TBO).



Aunque hasta la fecha se han escrito infinidad de artículos, estudios y varios libros recopilatorios con parte de la obra publicada en TBO, una revista con semejante solera (1917) que abrió caminos a la historieta española y fue durante décadas un referente cultural y social, se merecía sin duda un estudio profundo y exhaustivo de toda su historia y de la repercusión que tuvo en posteriores publicaciones; es aquí, 100 años después de su nacimiento, donde aparece la magnífica obra de Guiralt.
Conociendo la trayectoria profesional de su autor y su prestigio como serio estudioso de la historieta, me adelanté a recomendar el libro a amigos, conocidos y contactos, aún antes de haberlo leído.



Días después, contando ya con un ejemplar en las estanterías de mi biblioteca, puedo asegurar que no me equivocaba; el trabajo de Guiral es un estudio sólido, amplio, documentado, cargado de detalles y con un riquísimo y abundante material gráfico que, acompañado de una redacción amena, te lleva con facilidad de una página a otra y de uno a otro capítulo del libro, dando una panorámica muy completa al lector y consiguiendo a la perfección el objetivo que perseguía.
El mío, con este blog, es ayudar en lo posible a que se conozcan obras relacionadas con el arte en cualquiera de sus manifestaciones y animar a quienes puedan estar interesados a disfrutar de ellas; en ese sentido puedo asegurar que 100 años de TBO hará pasar muy buenos ratos a cualquier amante de la Historieta-TBO-Cómic que se enfrasque en su lectura.
He comprobado que la obra se puede conseguir en librerías y por internet, incluido Amazon.



. Sobre el autor:
Reconozco que no estoy entre las personas que más conocen personalmente a Toni Guiral, aunque sí puedo decir que tengo muestras de su amabilidad; coincidimos hace bastantes años en Editorial Planeta, él trabajando como editor y yo como dibujante, después, recientemente, ha tenido el detalle de escribir el prólogo ("Una relectura") de mi novela gráfica "El Truco", algo que le agradezco sinceramente. En cuanto a su trabajo, nada mejor que su curriculum profesional para servirle como carta de presentación y avalar la calidad de la obra de la que estamos hablando. Poco hay que añadir sobre ello.
Una vez más os dejo unos enlaces relacionados con esta entrada y mi deseo de que puedan seros de utilidad.
Hasta la próxima.

Enlaces:
Tebeosfera sobre 100 años de TBO: Pulsa AQUÍ
El Periódico sobre 100 años de TBO: Pulsa AQUÍ
El Pais sobre 100 años de TBO: Pulsa AQUÍ

domingo, 19 de marzo de 2017

Paracuellos. Un anexo

Hace una semana escribí aquí sobre Paracuellos y el impacto personal que supuso para mí su lectura.
Carlos Giménez, informado por mí de esta entrada del blog y como es propio en él, me enviaba una amáble carta al día siguiente. 
Hoy en mi casa, que conocen mi admiración por este artista y por esta obra, recibo de la familia como regalo del día del padre el libro "Todo Paracuellos" ( en mi colección de álbumes faltaba parte de ella) . Gratísima sorpresa que me proporciona un estupendo domingo de lectura y me anima a recomendaros que os acerquéis a esta obra si aún no la conocéis.



sábado, 11 de marzo de 2017

Paracuellos

A principios de 1979 probé por primera vez la aventura de buscar en Barcelona editoriales donde publicar mis trabajos como dibujante. De nuevo, como en Madrid años atrás, fue una tarea ardua por no tener información adecuada ni contactos suficientes. Un periodo de grandes caminatas y llamar a muchas puertas durante el día y descansar en una pensión barata de la calle Aragón durante la noche. De todo aquello quedaron unos trabajos publicados en Producciones Editoriales y en la revista Interviú y una visión más clara del panorama editorial del cómic en España.
Meses después, el último día antes de mi regreso a casa para seguir trabajando desde la distancia, dediqué la mañana a pasear entre los kioscos de libros y tebeos de las Ramblas, allí además de otras obras difíciles de conseguir en mi ciudad natal, adquirí un álbum que me marcó en su momento y aún hoy sigo considerando como una obra maestra de la literatura gráfica, se trataba de Paracuellos, de Carlos Giménez.


Los viajes en tren eran entonces más lentos y el trayecto entre Barcelona y mi destino de vuelta se hacía en casi 20 horas, incluyendo hacer noche y, si lo pagabas, dormir en vagón litera (el coche cama quedaba totalmente fuera de mi presupuesto). Había tiempo suficiente para leer, y leer mucho. Además de una gran maleta, llevaba en una bolsa de deporte varios libros y todos los cómics que comprara el día anterior, pero de todo cuanto leí en las horas que pasé en aquel vagón fue Paracuellos lo que me dejo realmente impactado y aún hoy recuerdo como las dos primeras páginas me impresionaron de tal forma que no pude soltarlo hasta llegar al final. Por supuesto, la siguiente relectura completa del libro llegó antes de acabar el viaje y, además de muchas otras reflexiones, me hizo pensar en un tiempo que no viví pero del que había oído hablar a mis mayores.
Hay pocas obras gráficas que me hayan calado tan hondo (posiblemente Maus sea la otra) desde luego sé reconocer y apreciar la belleza de un buen dibujo, el contenido de una buena historia o un guión técnicamente bien elaborado; pero encontrar todo ello en un libro que además te conmueva hasta dejarte un nudo en la garganta y te despierte a la vez sentimientos tan encontrados como compasión por los que sufren e ira por quienes hacen sufrir, no es tan frecuente, sólo ocurre con obras maestras y Paracuellos sin duda lo es.
Basada en hechos de una durísima postguerra contados desde la óptica de quien los vivió personalmente de niño, la obra no sólo es un documento de casos particulares sino que capítulo a capítulo va dando pinceladas de una situación general que la convierten (posiblemente sin pretenderlo) en crónica de una época.
Como ya sabéis, no pretendo en este blog hacer estudios exhaustivos sobre las obras que comento, que por otra parte ya se han hecho magníficamente y están a disposición de quien los busque, sino desde mis preferencias personales animaros a que os acerquéis a ellas, si aún no las conocéis, y disfrutéis de la belleza del arte en cualquiera de sus manifestaciones.
Hay distintas ediciones de Paracuellos, alguna de ellas en formato integral, a disposición de cualquier lector interesado y por unos precios totalmente asequibles. Ahí lo dejo.
Sobre Carlos Giménez, sólo expresar mi más profunda admiración y deciros que, además de un gran dibujante, personalmente lo considero como uno de los mejores "contadores de historias" (sino el mejor) que ha dado este país en el campo de la historieta.

Carlos Giménez

Os dejo algunos enlaces y hasta la próxima.

Web de Carlos Giménez. AQUÍ.
Wikipedia. Carlos Giménez. AQUÍ.
Wikipedia. Paracuellos. AQUÍ.

domingo, 26 de febrero de 2017

60 años de Capitán Trueno

Durante unos meses el trabajo intenso en mi última obra (otro día hablaré de ella) me ha hecho del todo imposible atender adecuadamente este blog, así que he preferido dejarlo en espera de tiempos más desahogados antes que escribir en él de forma atropellada. Hoy vuelvo a retomarlo y lo hago con el primer tomo en la mano de la nueva colección de El Capitán Trueno que El Pais lanza junto con el suplemento dominical.  Es algo que estaba esperando desde que hace unas semanas se anunciara su lanzamiento en los medios y tengo que reconocer que de alguna manera hoy me ha retrotraido a mi época de chaval, no por el personaje en sí, anterior a esos años de mi infancia, sino por cuanto suponía entonces que al llegar el domingo, tras recibir mi asignación semanal de dinero, me encaminara hacia el kiosco para comprar los tebeos y, como hoy, pasase la tarde de ese día leyendo.
Así que, después de 60 años del nacimiento de este héroe (en realidad un poco más desde 1956) la nueva iniciativa editorial nos vuelve a recordar que sigue vivo y en forma, algo que personalmente celebro.
No entro en análisis técnicos sobre el nuevo lanzamiento ni en discusiones sobre si es mejor respetar el formato original, por supuesto tengo mi opinión y mis preferencias sobre el tema, pero hoy sólo quiero transmitir mi contento por cuanto esta nueva edición supone otra oportunidad para que esta magna obra sea más conocida por nuevas generaciones de amantes de los cómics-tebeos.
Un dato a tener en cuenta: la presentación de la colección al final de este primer tomo la escribe (cómo no) Toni Guiral, quien ya hizo un magnífico trabajo de recopilación  hace unos años en la edición que publicó Signo Editores y que, además de uno de los profesionales más respetados dentro del mundo del cómic en España, es alguien dispuesto a apoyar iniciativas en este campo, algo de lo que personalmente doy fe y tengo muestras con el prólogo que realizó en su momento para mi novela gráfica.
Por último, recordaros que el 23 de diciembre de 2015 escribí en este mismo blog un artículo sobre el personaje y mi relación de infancia con la serie, fue mi homenaje personal y lo titulé "El invierno del Capitán Trueno", a él os remito con el enlace anterior si no pudisteis leerlo en su momento.

Nota para quienes aun no estáis muy duchos en esta lides: recordad que pulsando sobre las palabras en azul el enlace os lleva a la página buscada.